Mais que Románico

Turismo cultural

Autor: maisqueromanico (página 2 de 4)

San Paio de Diomondi

El templo de San Paio de Diomondi es uno de los mejores ejemplos del románico pleno que conservamos en Riberia Sacra. Su tipología es la habitual, consta de nave única y cabecera semicircular, sin embargo sus dimensiones delatan su pasado monacal. Del antiguo cenobio conservamos abundante documentación dada la importancia del mismo en el sur lucense durante la Baja Edad Media.

San Paio de Diomondi

En el interior, la cabecera se cubre con bóveda de cañón en su tramo recto y bóveda de cascarón en el hemiciclo. En ambas se emplea piedra irregular y menuda, material inusual en ese tipo de estructuras. Su peso es soportado por arcos fajones y, a su vez, columnas ornadas con ricos capiteles vegetales. Tres son las ventanas que se abren en el ábside, una de ellas se encuentra cegada tras adosarse la casa rectoral al muro norte de la iglesia. Del mismo modo permanecen faltas de luz natural todas las ventanas septentrionales de la nave.

Al exterior la portada principal presenta cuatro arquivoltas de medio punto peraltadas, ceñidas por una chambrana ajedrezada de igual directriz. Su peso lo sustentan columnas de fustes marmóreos y capiteles ornados con motivos zoomorfos: cuadrúpedos, aves y centauros.

En el muro sur destaca la portada por la delicadeza de sus formas, donde un tímpano polilobulado descansa sobre dos ménsulas ornadas con sendas cabezas de becerros. Cabe señalar que la parte superior del muro carece de cornisa y canecillos que indican la posible conclusión de las obras sin atenerse al proyecto inicial. San Paio de Diomondi También inacabado ha quedado el remate de los contrafuertes donde sólo se disponen las primeras dovelas de arcos y el arranque de chambranas jaqueadas que los enmarcarían. Todo ello corrobora la anterior teoría donde la falta de financiación sería el principal escollo. 

Santo Estevo de Ribas de Miño

La iglesia de Santo Estevo de Ribas de Miño perteneció a un antiguo monasterio masculino del que poco sabemos, ni siquiera la fecha de su fundación, ya que la documentación conservada solo nos habla de la iglesia.

La iglesia es uno de los ejemplares más interesantes del románico gallego, atribuida a un taller único que llega a Portomarín al terminar los trabajos del coro pétreo del Maestro Mateo en la  catedral de Santiago de Compostela.

Estamos ante una iglesia románica de principios del siglo XIII, donde se aprecia una evolución del arte románico al gótico. Consta de una sola nave y un ábside semicircular. La fachada del edificio destaca por su imponente rosetón de casi 4 metros de diámetro. La portada, flanqueda por dos arcos ciegos, está formada por cuatro arquivoltas con abundante decoración de hojas carnosas, sogueados, puntas de sierra y siete personajes que han dado pie a variadas interpretaciones. Los capiteles presentan decoración vegetal y zoomorfa.

En el interior de la iglesia llama la atención la altura del edificio. En el ábside se disponen tres ventanas de tipo completo que forman, además, una especie de nichos de planta semicircular. Este elemento, que no es común, lo podemos ver en la iglesia de Santa María de Pesqueiras.

Una de las piezas destacadas de la iglesia es una Epifanía del siglo XIII.

Ruta del románico de Sober

Para descubrir el románico de la Ribeira Sacra podemos hacer rutas que combinen arte y paisaje, como esta que os proponemos en tierras de Sober (Lugo). Comenzamos esta ruta en la parroquia de Lobios, donde vamos a visitar la iglesia de San Xulián, que perteneció a un antiguo monasterio de monjas benedictinas, aunque de las dependencias monásticas no se conservó nada. Estamos ante uno de los ejemplos de tardorrománico que conservamos en la Ribeira Sacra (1200-1225).

Presenta una sola nave rectangular, con techumbre de madera y una cabecera rectangular. En el interior, el tramo presbiterial se cubre con bóveda de crucería apoyada sobre ménsulas-capitel, elemento estructural característico de la arquitectura tardorrománica galaica. En las cuatro ménsulas aparece esculpido el Tetramorfos según la visión de Ezequiel. 

En el exterior destacamos la portada sur, que presenta un abocinamiento muy marcado. Las arquivoltas se apoyan sobre capiteles con interesante iconografía de centauros, dragones y aves que representan una confrontación entre el bien y el mal. La portada principal es similar a la sur, con decoración vegetal en sus capiteles. Sobre la portada se puede ver una hermosa ventana con dos vanos, arco apuntado y decoración con bolas y conchas de vieira. 

En esta parroquia no podemos perdernos el santuario de Nosa Señora dos Anxos, el cruceiro y el souto con imponentes castaños centenarios. Así que en nuestro recorrido haremos una parada para disfrutar de estas joyas.

Continuamos la ruta hasta la vecina parroquia de Pinol. La iglesia de San Vicente se constituye como parroquia en el siglo XII. Su fachada destaca por un pequeño rosetón con una estrella de seis puntas y su sencilla portada con decoración vegetal y geométrica. El interior presenta planta de cruz latina. Lo más interesante son dos capiteles en el brazo del cruceiro. En uno de ellos están representados Adán y Eva, y en el otro animales reales y fantásticos. Los muros de la nave están cubiertos de pinturas murales sin restaurar.

Desde Pinol podemos subir a Cadeiras, donde está uno de los miradores más espectaculares sobre el cañón del Sil, además del santuario, en el que hay romería el 8 de septiembre. En Sober se puede hacer una ruta de miradores para disfrutar de este paisaje excepcional que tenemos en la Ribeira Sacra.

La última iglesia románica  que tenemos en ruta es la de Santa María, en la parroquia de Proendos. La iglesia es del siglo XII, aunque fue modificada en épocas posteriores.  Lo más interesante es su cabecera rectangular, que conserva unas pinturas murales del siglo XVI, restauradas, donde aparecen representada La Anunciación, San Blas o la Adoración de los Pastores, entre otras.

Cerca de la iglesia hay unos petroglifos muy interesantes.

A Coruña

A Coruña, ciudad atlántica, ubicada en una península, presume de muchas cosas, entre ellas de los 13 kilómetros de su Paseo Marítimo, uno de los más largos de Europa. Su recorrido desde el Castillo de San Antón (hoy Museo Arqueológico e Histórico), a O Portiño nos permitirá acercarnos a la historia de la ciudad y disfrutar de magníficas vistas, adornadas con un original mobiliario urbano. Panorámicas como la que podremos disfrutar desde el Monte de San Pedro no serán fáciles de olvidar.

Torre de Hércules

La Torre de Hércules, Patrimonio de la Humanidad desde 2009, es sin duda su monumento más significativo. Testigo de la presencia de los romanos (fue construida a finales del siglo I-principios del II), que la usaban para controlar el tráfico marítimo y proteger a los barcos que recorrían las rutas hacia el norte de Europa de la rudeza de esta costa, fue modificada en el siglo XVIII por Eustaquio Gianinni, que le dio su aspecto exterior actual. El Parque Escultórico de la Torre nos ofrece interesantes obras de arte contemporáneo inspiradas en tradiciones e historias de la ciudad como Breogán o Caronte, firmadas por escultores como Ramón Conde o Francisco Leiro.

Sin abandonar el Paseo Marítimo podremos acercarnos al Acuarium Finisterrae, que exhibe interesantes ejemplares marinos que pueblan nuestras costas, o a la Domus, edificio de formas contemporáneas construido por el arquitecto Arata Isozaki con materiales autóctonos, como el granito o la pizarra. Se trata de un museo interactivo en cuya puerta nos recibe una impresionante escultura de Botero, que representa a un Guerrero Galáico. La Casa de las Ciencias o el MUNCYT cierran el grupo de museos científicos. El Museo de Bellas Artes nos sorprende con sus fondos permanentes y con las exposiciones que organiza. Pero son muchas las fundaciones, asociaciones y galerías privadas coruñesas que apuestan por diversas disciplinas artísticas. Por citar algunas: la Barrié, la Fundación María José Jove, Abanca, Luis Seoane

También nos encontramos en A Coruña con lugares que nos transportan al pasado, como la Casa Museo de Emilia Pardo Bazán o las de María Pita, Casares Quiroga, Picasso…y cómo no, es obligado recomendar la visita al Museo Histórico Militar o al Museo de Arte Sacro de la Colegiata. Y hagamos la ruta caminando: A Coruña es una ciudad cómoda para ello, y durante el recorrido nos encontraremos con algunas de las playas urbanas de bandera azul más espectaculares de la ciudad, como Orzán o Riazor.

En la Ciudad Vieja, la piedra y el cristal mandan en las casas de galerías luminosas y variadas .El modernismo se mezcla con templos románicos, como la iglesia de Santiago, la Colegiata de Santa María, o barrocos, como la Iglesia de Santo Domingo, que alberga la capilla e imagen de la patrona de la ciudad: Nuestra Señora del Rosario. Plazas como la de las Bárbaras, la de A Fariña y la grandiosa María Pita se encargan de unir la zona antigua con la moderna.

La Marina con sus terrazas, el Muelle de Trasatlánticos, los Cantones con sus jardines, donde la Rosaleda, el Calendario y el Reloj Floral son visita obligada, son otros de los espacios que A Coruña regala al visitante. Y no nos olvidemos del ocio, tanto nocturno como el de sus calles de vinos y tapas, que nos ofrecen productos de la tierra y, cómo no, del mar. Recomendamos para abrir boca visitar algunos de sus mercados, como el de San Agustín o el de la Plaza de Lugo, rodeados de una interesante zona comercial. No en estamos en la ciudad donde la moda se palpa en la calle, ya que es cuna de algunas de las firmas más exitosas a nivel mundial, como Inditex.

Santo Estevo de Chouzán

En el ayuntamiento de Carballedo se encuentra la iglesia románica de Santo Estevo de Chouzán que, tras la construcción del embalse de Os Peares, fue trasladada por el arquitecto Pons Sorolla al emplazamiento actual, como sucedió con la de San Xoán da Cova. El primer documento donde encontramos referencia a este templo data del siglo X, cuando don Pelayo, obispo de Lugo, incluye en las últimas voluntades de su testamento una generosa donación a la catedral lucense en la que figura una mención al monasterio masculino de Chouzán.

 

DSC_0013

Será a mediados de siglo XII cuando el monasterio viva una de sus etapas más importantes: se restaura la vida monástica, pero, tras la prohibición de templos dúplices, como comunidad femenina, regida por la misma orden que Oseira. Del antiguo monasterio solo se conserva la iglesia, que se construyó en el siglo XII, aunque sufrió bastantes alteraciones con su traslado. La planta actual consta de una única nave, realizada en esquisto de nueva construcción, con algunos elementos románicos reutilizados. La cabecera es semicircular,  totalmente realizada en granito. Es la original, aunque se alteró la longitud de su tramo recto. Para asentar el templo en el nuevo emplazamiento se construyó una plataforma, debido a la fuerte pendiente del terreno.

 

El interior es amplio y diáfano. Los capiteles presentan decoración vegetal e historiada (Adán y Eva, dos arpías, un juglar…). La bóveda de cascarón se cubre con pinturas murales donde se representa un Juicio Final (siglo XVI).

Santiago de Compostela

Es obligado visitar Santiago de Compostela para cualquiera que llegue a Galicia. Capital de la Comunidad Autónoma desde 1981 y Patrimonio de la Humanidad desde 1985, esta pequeña ciudad (su población ronda los 100.000 habitantes) esconde tesoros en casi todos sus rincones, y su majestuosa catedral, una de las joyas del arte y la arquitectura de Europa, le otorga un ambiente casi sobrenatural.

Aunque su población fija no es mucha, la ciudad crece notoriamente durante nueve meses al año gracias a los estudiantes que llenan la Universidad de Santiago de Compostela, una de las más prestigiosas de España. Fue la primera universidad de Galicia, y se fundó en 1495 gracias en gran parte a la importante figura del Arzobispo Alonso III de Fonseca y a su conocimiento de la universidad salmantina.

Junto al ambiente universitario, el fenómeno de las peregrinaciones también influye en el crecimiento demográfico flotante de la capital gallega:  su crecimiento ha sido imparable desde el Año Xacobeo de 1993, y ha convertido Compostela en unos de los destinos más importantes a nivel mundial.

Y esto debemos agradecérselo a una tumba, o más bien al descubrimiento del Sepulcro de Santiago el Mayor por parte del Ermitaño Pelagio, y a personajes como Teodomiro, Alfonso I, Gelmírez… y otros muchos que, a lo largo de la historia, contribuyeron a proteger y engrandecer la ciudad apostólica y su leyenda.

Labrada en granito gallego, el entorno monumental de la Catedral de Santiago nos ofrece infinidad de plazas y rincones que mantienen la esencia a través del tiempo. La Catedral actual se comienza a edificar en el año 1075, por lo que mantiene, aun con modificaciones, su planta románica, lo mismo que la fachada de Platerías, la única de esa etapa que se conserva en el exterior. Las otras fueron modificadas durante los siglos XVII/XVIII. Esto incluye a la celebérrima fachada del Obradoiro, que cobija el Pórtico de la Gloria, considerado el máximo exponente mundial de la escultura románica… y tímido anunciador del nuevo estilo gótico que comenzaba a inundar Europa.

Durante el Barroco se produce una profunda transformación en la ciudad medieval, y esos cambios han llegado hasta nuestros días. En la plaza del Obradoiro preside la majestuosa fachada de la catedral del mismo nombre; de hecho su construcción fue lo que permitió el acondicionamiento de la plaza. El Hostal de los Reyes Católicos, hoy Parador Nacional de Turismo, aúna planteamientos todavía góticos, como el de su capilla, con novedosas y salubres soluciones renacentistas, tanto en sus patios interiores como en su fachada. En ella, un complejo programa iconográfico nos alerta de la necesidad de mantener una mente sana a fin de gozar de un cuerpo también sano. Y nos presenta a personajes como Isabel de Castilla o Fernando de Aragón.

El actual edificio consistorial de la ciudad comparte emplazamiento con el despacho de Protocolo del Presidente de la Xunta de Galicia en el Pazo de Raxoi, edificio de formas neoclásicas mandado construir por el Cabildo Catedralicio a finales del siglo XVII/principiops del XVIII. Cierra la plaza por último el Colegio de San Xeróme, actual Rectorado de la Universidad, que destaca por mostrar cómo en Galicia, incluso en el siglo XV, las formas románicas continuaban vivas, tal como nos muestra la portada de la fachada, reutilizada en el XVII.

La Plaza de Platerías, con su escalinata de acceso a la catedral y su fachada de formas románicas, o la de la Quintana junto con la de Azabachería, cierran el entorno monumental de la catedral. En la Plaza de la Quintana se encuentra también la Puerta Santa. Llegados a este punto dejamos atrás las imponentes plazas de Platerías y del Obradoiro y nos vamos a callejear por la impresionante zona antigua de Compostela.

En la Rúa do Franco encontramos el Colegio de Fonseca, del primer tercio del XVI, que albergó la universidad y hoy es Biblioteca. Su patio lo preside su fundador, Alonso III de Fonseca, rodeado del texto en piedra de donde surge el lema de la USC “Gallaecia fulget”. En esta calle están algunos de los locales más emblemáticos de Santiago de Compostela, es sin duda una de las arterias principales de la ciudad y nos conduce directa a la Alameda, que ofrece en su paseo magníficas panorámicas de la ciudad del Apóstol Santiago el Mayor, además de una interesante ruta botánica, la Iglesia del Pilar, las “Dos Marías”

Muy recomendable es la visita al mercado de la ciudad, lleno de bullicio y vida, en plena zona de vinos y tapeo. Las opciones son muchas para seguir visitando Compostela: San Martiño Pinario, el Museo de las Peregrinaciones, el Museo de Arte Contemporáneo, o el de SantDomingos de Bonaval, cuyo antiguo cementerio alberga hoy uno de los muchos parques que posee Santiago.

¿Por dónde empezamos la ruta?

San Xoán da Cova

Una de las decenas de parroquias de la Ribeira Sacra que quedó sumergida por las aguas de Miño al construirse los embalses fue la de San Xoán da Cova. Su iglesia románica, igual que la vecina de Chouzán, fue trasladada al emplazamiento actual por el arquitecto Pons Sorolla.

 

La iglesia románica de San Xoán da Cova perteneció a un antiguo monasterio del que se tienen noticias desde el siglo X. En sus inicios fue monasterio dúplice, pero cuando el Papa Pascual II suprimió la duplicidad pasó a ser femenino.

DSC_0030

El templo que vemos hoy tiene cambios que se hicieron tras su traslado. La obra original se inició a comienzos del siglo XIII (1225-1235). La iglesia conserva una sola nave con ábside semicircular, y combina en la construcción el granito y el esquisto. El edificio presenta una decoración geométrica y vegetal, con motivos de origen mateano que nos llegan de la portada sur de la Catedral de Ourense y que se repiten en la iglesia de Santo Estevo de Atán, en la otra orilla en el municipio lucense de Pantón.

La fachada principal se halla construida en granito. Fue modificada cuando se colocó la espadaña, ya en época moderna. El tímpano es monolítico y puede leerse una inscripción.

En el lateral norte se abre otra puerta con decoración similar a la principal. En el segundo tramo de la nave  en el exterior se encuentra el sepulcro de una religiosa.

Santa María de Nogueira de Miño

Con un telón de fondo sobrecogedor, sobre el magnífico meandro que hace el río Miño en el Cabo do Mundo, Santa María de Nogueira combina elementos de la segunda mitad del S.XII on otros del segundo tercio del XVIII, época en la que sufre importantes reformas en la fachada, que actualmente muestra el antiguo rosetón románico y un campanario den formas barrocas.

La iglesia, de una sola nave, con arco triunfal y cabecera cuadrangular, tiene una ventana de arco de medio punto posterior decorada, aunque el retablo no nos deja verla desde el interior. El ábside se cubre con un tramo recto con bóveda de cañón y bóveda de arista.

 

En la cabecera, cuatro columnas muestran decoración en capiteles y basas, siendo probablemente talladas por más de una mano, ya que algunos presentan mayor tosquedad que otros. Lateralmente, en el tramo norte, hay una sacristía adosada, así como la llamada Capilla de Alba. La puerta norte presenta una delicada ornamentación, con arquivoltas decoradas y tímpano, así como mochetas con representaciones animales.

En el exterior, el ábside cuadrangular ofrece también una delicada y decorada ventana con arco de medio punto. Los canecillos exteriores y la puerta sur se adornan con una rica y variada temática, en la que la presencia de fauna local es una constante, cabras, murciélagos, truchas, anguilas…

Si algo destaca en su interior son sus pinturas murales que, en la actualidad, están siendo sometidas a un proceso de restauración. Se atribuyen al llamado “Maestro de Nogueira” y se sitúan, según el profesor García Iglesias, en torno a 1560. Destaca, en el muro norte, el Juicio Final. En el muro sur, La Resurrección y una representación de María. En el tramo recto del ábside se puede apreciar la escena del Beso de Judas. Intervenciones posteriores sin duda arrojarán más luz, y nos permitirán ver escenas hoy sepultadas por capas y capas de repintes.

San Vicente de Pombeiro

La iglesia de San Vicente de Pombeiro se encuentra en el concello de Pantón, asomada al río Sil. Perteneció a un antiguo monasterio de monjes benedictinos y se desconoce la fecha exacta de su fundación, pero se sabe que ya existía en el año 935. En el siglo XII es anexionada a Cluny y se convierte en priorato de la abadía borgoñesa. En 1508 aparece como priorato del monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil, por la reforma que ordenaron hacer los Reyes Católicos.

San Vicente de Pombeiro

De las primitivas dependencias monacales en la actualidad no se conserva nada. La iglesia es uno de los ejemplares de arte románico más interesantes de la Ribeira Sacra. Tiene planta basilical de tres naves y tres ábsides, aunque el proyecto inicial parece que fue modificado. En la fachada principal se encuentra la portada con arquivoltas algo apuntadas y decoración geométrica. Sobre ella se puede ver un tejaroz con arquitos de medio punto que se apean en canecillos. En la esquina del muro norte se encuentra una torre cuadrangular en su inicio y luego circular, algo infrecuente en el románico gallego. Conserva las puertas norte y sur.

En el interior podemos ver el retablo mayor, barroco, de mediado del siglo XVIII, probablemente relacionado con el taller del artista ourensano Castro Canseco. Si algo llama la atención en el interior de la iglesia son las pinturas murales que se conservan. Fueron descubiertas en el año 1996. En el muro norte podemos ver un Juicio Final, además de otras representaciones como San Miguel. En una de las columnas del lateral norte están Santa Ana y el nacimiento de Cristo (entre otras) y en el lateral sur, los ángeles que portan los instrumentos de la Pasión de Cristo. En los muros del ábside central, el artista pintó la Última Cena y una Lamentación sobre Cristo Muerto.

San Vicente de Pombeiro

Santo Estevo de Atán

Santo Estevo de Atán perteneció a un antiguo monasterio benedictino del que apenas tenemos noticias. Su fundación se atribuye al Obispo Odoario en el siglo VIII, y desde el siglo XI aparece vinculado a la catedral de Lugo. La iglesia es un ejemplo del románico de comienzos del siglo XIII.

Presenta una cabecera rectangular y una sola nave. La portada principal tiene tres arquivoltas apuntadas y un tímpano con una inscripción. La chambrana está decorada con rosáceas. En los capiteles predomina la decoración vegetal, aunque también podemos ver a un cuadrúpedo asociado a un león protector y a dos personajes que representan a Adán y Eva. Conserva además la puerta norte, con decoración similar a la principal. En el lateral sur podemos ver algunos canecillos con interesante decoración. En la torre campanario se conservan una serie de elementos prerrománicos. El interior es muy sobrio pero en sus muros tenemos unas pinturas del siglo XVI.

En la cabecera,  la Anunciación, el martirio de San Esteban, Santa Lucía y Santa Margarita. En el muro sur destaca el Juicio Final y en el muro norte, además de la Asunción, una pintura difícil de interpretar.

 

Antiguas entradas Recientes entradas