Mais que Románico

Turismo cultural

Categoría: Lugo (página 1 de 3)

Dolmen de Abuime

En la parroquia de Santa María de Abuime (O Saviñao-Lugo)  se localizan varios túmulos neolíticos, pero sólo uno de ellos, el dolmen de Abuime, se halla con su cámara al descubierto.  

El dolmen y el menhir son manifestaciones del período Megalítico, cuya cronología abarca desde el Neolítico Medio hasta la Edad de Bronce. En este periodo prehistórico, de clima cálido y lluvioso, la sedentarización paulatina de la población favorecerá el desarrollo de la agricultura y, por lo tanto, el hábitat en un territorio determinado.

Próximos a esos hábitats se erigen los primeros túmulos que, al contrario que las viviendas, son construidos con materiales no perecederos para que perduren en el tiempo.

Dolmen de Abuime

El dolmen de Abuime conserva seis ortostatos graníticos de considerable altura que definen una planta de tres metros de diámetro. Sus dimensiones evidencian una cámara pétrea de gran tamaño que actualmente carece de cubierta. No podemos constatar la presencia o no de corredor ya que no se conservan la totalidad de las piezas. Estos pasillos o corredores eran propios del momento de mayor esplendor del megalitismo y enfatizaban el carácter monumental del túmulo.

Finalmente, la cámara se encontraría cubierta por una capa vegetal compuesta por tierra y piedra menuda. Es decir, su aspecto final sería una pequeña montaña de tierra definida por un diámetro de losas conocida con el nombre de mámoa.

Santiago de Requeixo

La feligresía de Santiago de Requeixo se sitúa en la comarca y municipio de Chantada, en plena Ribeira Sacra y a los pies de la sierra de O Faro. Sin embargo, en época medieval Requeixo no era parroquia sino una villa, emplazada en la feligresía de Villaiuste.

El templo ha sufrido diversas reformas a lo largo de los siglos, que han modificado la fábrica románica original. Consta de una única nave, capilla lateral y cabecera semicircular, a cuyo cuerpo se adosa la sacristía en 1780.

Al exterior, la cabecera se organiza mediante cuatro columnas embebidas decoradas con motivos muy variados: antropomorfos, vegetales y zoomorfos.  Santiago de RequeixoSon estos últimos, compuestos por tres cuadrúpedos, muy similares a los situados en Santiago de Lousada (Carballedo) y San Salvador de Asma (Chantada). Del mismo modo, los canecillos que soportan la cornisa reiteran el mismo tipo de decoración e idéntica influencia. Remata la composición una hermosa ventana completa flanqueada por una moldura ajedrezada y dos columnas de capiteles ornados con aves.

La nave, completamente reedificada, consta de varios elementos románicos redistribuidos en sus muros, entre los que destaca un tímpano situado en el lateral sur. Este presenta tres figuras de gran cabeza vestidas con túnica, siendo la central de mayores dimensiones y mostrándose en actitud de bendecir. Es probable que la pieza se localizase en la desaparecida portada principal románica.

Daniel Santiago de Requeixo

Finalmente, en el interior, la cabecera atesora cuatro guarnecidas columnas en cuyos capiteles observamos a Daniel entre los leones, gruesas hojas y varios cuadrúpedos. Completan la decoración varias pinturas murales situadas en la bóveda datadas en el siglo XVI por Guerra Mosquera y donde se representan escenas de Génesis.

Santa María de Camporramiro

La iglesia de Santa María de Camporramiro se sitúa en la vertiente oeste del río Miño, muy cerca de Chantada. Siempre ha sido templo parroquial, pero vinculado directa o indirectamente al monasterio vecino de San Salvador de Asma. Por ello, a principios del siglo XIV sus rentas, diezmos y frutos eran recaudadas por el cenobio chantadino.

Santa María de Caporramiro

El templo románico consta de nave única y cabecera recta, cubiertas ambas por una techumbre de madera a dos aguas. El interior es sobrio y austero, donde toda la decoración se sitúa en la cabecera. A ella se accede mediante el arco triunfal que, junto al fajón, soporta una bóveda de cañón. Los arcos descansan su peso sobre columnas ornadas con capiteles vegetales compuestos por tallos entrelazados y hojas rizadas. En las bases se observan pequeños arquitos de medio punto con bolas y flores de lis coronado las esquinas.

La ventana situada en el muro oriental permanece oculta por un retablo neogótico donde se encuentra la patrona del templo: Santa María, flanqueada por el Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María.

Al exterior, la portada principal decorada con arquivolta de casetones delata la presencia de un taller vinculado a Santa María do Castelo (Taboada). Sin embargo, en la portada lateral se observa un obrador diferente, que emplea jaqueado y bolas para decorar la arcada. Del mismo modo que los canecillos muestran diferente labra y estilo.

Finalmente el exterior de la cabecera desvela la ventana completa que permanece oculta al interior. Exhibe columnas muy estilizadas ornadas con capiteles vegetales y una arcada semejante a la portada lateral. Su estilo es deudor de las iglesias de Santo Estevo de Ribas de Miño (O Saviñao) y Santa María de Pesqueiras (Chantada), de clara influencia mateana propia de principios del siglo XIII.

San Pedro de Bembibre

En el ayuntamiento de Taboada encontramos una de las iglesias más interesantes del románico de la Ribeira Sacra: San Pedro de Bembibre.

La iglesia se sitúa en un hermoso paraje de castaños y robles, muy próxima a la capital del municipio, Taboada. Una leyenda local señala la presencia de un monasterio en estas tierras, pero no contamos con documentación que verifique dicha creencia.

San Pedro de Bembibre

El templo presenta planta de nave única y cabecera semicircular, precedida por un tramo recto. En su fachada, dos incisiones delatan la presencia, en otros tiempos, de un pórtico a dos aguas que protegía la portada principal. Esta exhibe una triple arquivolta sustentada en columnas con rica decoración en todos sus elementos, incluidos bases y fustes. La mitad de sus capiteles son vegetales y los restantes se adornan con animales y un humano que porta un saquito colgado del cuello. Este último, según el historiador Jaime Delgado, representa a un avaro.

La portada lateral también está ricamente decorada con motivos similares a los anteriores. En su tímpano, una inscripción nos incida el año de su construcción: 1191. Es de destacar además uno de sus cuatro capiteles, ornado con un león y un basilisco, animal mitológico siempre presente en los bestiarios medievales.

En su interior destacan las numerosas marcas de cantero que han quedado a la vista tras desencalar sus muros y, al mismo tiempo, las pinturas murales del siglo XVI. En ellas se observa un Calvario, una Anunciación y a los santos Antonio, Blas y Cristóbal.

Calvario. Bembibre

La cabecera oculta su fábrica románica con un retablo barroco que cubre todo el ábside y en cuyo centro se localiza el patrón del templo, San Pedro. En el muro norte, también desfigurando la estructura románica se sitúa el sepulcro del siglo XVII de don Juan de Taboada y Ribadeneyra, conde de Taboada.

San Salvador de Asma

En Chantada se encuentra la iglesia de San Salvador de Asma que perteneció a uno de los monasterios más importantes de la Ribeira Sacra durante la Edad Media.

A finales del siglo IX don Ero Ordoñez y su mujer Adosinda fundan el monasterio benedictino dúplice de San Salvador. Posteriormente, numerosas donaciones incrementarán el patrimonio de dicho cenobio que, finalmente en 1073 será entregado al abad Aloyto y a sus monjes.

A pesar de contar con protección real San Salvador era, con frecuencia, desmantelado por nobles de la zona como Vasco Gómez de Seixas, señor de Chantada.

En 1496 el monasterio es incorporado a la Congregación de San Benito de Valladolid. Su fábrica se remodelará totalmente en los siglos XVII y XVIII, del mismo modo que la fachada del templo.

San Salvador de Asma (interior)

La iglesia presenta planta con nave única y cabecera semicircular al exterior y poligonal al interior. Ésta se halla parcialmente oculta por la sacristía que, al mismo tiempo, protege numerosos canecillos en su interior.

En el ábside se abren tres ventanas completas decoradas con capiteles vegetales y zoomorfos. En el alero encontramos variada decoración en sus canes con varias representaciones de Sansón desquijando al león, demonios en diversas posturas, un becerro, etc. Pero, sin duda, los elementos más característicos son los capiteles, donde se dispone grifos y cuadrúpedos que comparten cabeza. Este motivo se desarrollará en otras iglesias de la comarca.

Sansón. Asma

En el exterior de la nave se conserva una pieza de una antigua ventana prerrománica reutilizada para el mismo fin. Sin embargo, el muro sur permanece totalmente oculto por la fábrica del monasterio, actualmente propiedad privada.

Finalmente, destacar el hermoso retablo del siglo XVI, de estilo renacentista, que se dispone en el interior. En él se dispone la figura de san Salvador flanqueado por dos medallones con san Pedro y san Pablo. En su base magníficas escenas de la infancia de Cristo: Epifanía y Natividad.

San Paio de Diomondi

El templo de San Paio de Diomondi es uno de los mejores ejemplos del románico pleno que conservamos en Riberia Sacra. Su tipología es la habitual, consta de nave única y cabecera semicircular, sin embargo sus dimensiones delatan su pasado monacal. Del antiguo cenobio conservamos abundante documentación dada la importancia del mismo en el sur lucense durante la Baja Edad Media.

San Paio de Diomondi

En el interior, la cabecera se cubre con bóveda de cañón en su tramo recto y bóveda de cascarón en el hemiciclo. En ambas se emplea piedra irregular y menuda, material inusual en ese tipo de estructuras. Su peso es soportado por arcos fajones y, a su vez, columnas ornadas con ricos capiteles vegetales. Tres son las ventanas que se abren en el ábside, una de ellas se encuentra cegada tras adosarse la casa rectoral al muro norte de la iglesia. Del mismo modo permanecen faltas de luz natural todas las ventanas septentrionales de la nave.

Al exterior la portada principal presenta cuatro arquivoltas de medio punto peraltadas, ceñidas por una chambrana ajedrezada de igual directriz. Su peso lo sustentan columnas de fustes marmóreos y capiteles ornados con motivos zoomorfos: cuadrúpedos, aves y centauros.

En el muro sur destaca la portada por la delicadeza de sus formas, donde un tímpano polilobulado descansa sobre dos ménsulas ornadas con sendas cabezas de becerros. Cabe señalar que la parte superior del muro carece de cornisa y canecillos que indican la posible conclusión de las obras sin atenerse al proyecto inicial. San Paio de Diomondi También inacabado ha quedado el remate de los contrafuertes donde sólo se disponen las primeras dovelas de arcos y el arranque de chambranas jaqueadas que los enmarcarían. Todo ello corrobora la anterior teoría donde la falta de financiación sería el principal escollo. 

Santo Estevo de Ribas de Miño

La iglesia de Santo Estevo de Ribas de Miño perteneció a un antiguo monasterio masculino del que poco sabemos, ni siquiera la fecha de su fundación, ya que la documentación conservada solo nos habla de la iglesia.

La iglesia es uno de los ejemplares más interesantes del románico gallego, atribuida a un taller único que llega a Portomarín al terminar los trabajos del coro pétreo del Maestro Mateo en la  catedral de Santiago de Compostela.

Estamos ante una iglesia románica de principios del siglo XIII, donde se aprecia una evolución del arte románico al gótico. Consta de una sola nave y un ábside semicircular. La fachada del edificio destaca por su imponente rosetón de casi 4 metros de diámetro. La portada, flanqueda por dos arcos ciegos, está formada por cuatro arquivoltas con abundante decoración de hojas carnosas, sogueados, puntas de sierra y siete personajes que han dado pie a variadas interpretaciones. Los capiteles presentan decoración vegetal y zoomorfa.

En el interior de la iglesia llama la atención la altura del edificio. En el ábside se disponen tres ventanas de tipo completo que forman, además, una especie de nichos de planta semicircular. Este elemento, que no es común, lo podemos ver en la iglesia de Santa María de Pesqueiras.

Una de las piezas destacadas de la iglesia es una Epifanía del siglo XIII.

Santo Estevo de Chouzán

En el ayuntamiento de Carballedo se encuentra la iglesia románica de Santo Estevo de Chouzán que, tras la construcción del embalse de Os Peares, fue trasladada por el arquitecto Pons Sorolla al emplazamiento actual, como sucedió con la de San Xoán da Cova. El primer documento donde encontramos referencia a este templo data del siglo X, cuando don Pelayo, obispo de Lugo, incluye en las últimas voluntades de su testamento una generosa donación a la catedral lucense en la que figura una mención al monasterio masculino de Chouzán.

 

DSC_0013

Será a mediados de siglo XII cuando el monasterio viva una de sus etapas más importantes: se restaura la vida monástica, pero, tras la prohibición de templos dúplices, como comunidad femenina, regida por la misma orden que Oseira. Del antiguo monasterio solo se conserva la iglesia, que se construyó en el siglo XII, aunque sufrió bastantes alteraciones con su traslado. La planta actual consta de una única nave, realizada en esquisto de nueva construcción, con algunos elementos románicos reutilizados. La cabecera es semicircular,  totalmente realizada en granito. Es la original, aunque se alteró la longitud de su tramo recto. Para asentar el templo en el nuevo emplazamiento se construyó una plataforma, debido a la fuerte pendiente del terreno.

 

El interior es amplio y diáfano. Los capiteles presentan decoración vegetal e historiada (Adán y Eva, dos arpías, un juglar…). La bóveda de cascarón se cubre con pinturas murales donde se representa un Juicio Final (siglo XVI).

San Xoán da Cova

Una de las decenas de parroquias de la Ribeira Sacra que quedó sumergida por las aguas de Miño al construirse los embalses fue la de San Xoán da Cova. Su iglesia románica, igual que la vecina de Chouzán, fue trasladada al emplazamiento actual por el arquitecto Pons Sorolla.

 

La iglesia románica de San Xoán da Cova perteneció a un antiguo monasterio del que se tienen noticias desde el siglo X. En sus inicios fue monasterio dúplice, pero cuando el Papa Pascual II suprimió la duplicidad pasó a ser femenino.

DSC_0030

El templo que vemos hoy tiene cambios que se hicieron tras su traslado. La obra original se inició a comienzos del siglo XIII (1225-1235). La iglesia conserva una sola nave con ábside semicircular, y combina en la construcción el granito y el esquisto. El edificio presenta una decoración geométrica y vegetal, con motivos de origen mateano que nos llegan de la portada sur de la Catedral de Ourense y que se repiten en la iglesia de Santo Estevo de Atán, en la otra orilla en el municipio lucense de Pantón.

La fachada principal se halla construida en granito. Fue modificada cuando se colocó la espadaña, ya en época moderna. El tímpano es monolítico y puede leerse una inscripción.

En el lateral norte se abre otra puerta con decoración similar a la principal. En el segundo tramo de la nave  en el exterior se encuentra el sepulcro de una religiosa.

Santa María de Nogueira de Miño

Con un telón de fondo sobrecogedor, sobre el magnífico meandro que hace el río Miño en el Cabo do Mundo, Santa María de Nogueira combina elementos de la segunda mitad del S.XII on otros del segundo tercio del XVIII, época en la que sufre importantes reformas en la fachada, que actualmente muestra el antiguo rosetón románico y un campanario den formas barrocas.

La iglesia, de una sola nave, con arco triunfal y cabecera cuadrangular, tiene una ventana de arco de medio punto posterior decorada, aunque el retablo no nos deja verla desde el interior. El ábside se cubre con un tramo recto con bóveda de cañón y bóveda de arista.

 

En la cabecera, cuatro columnas muestran decoración en capiteles y basas, siendo probablemente talladas por más de una mano, ya que algunos presentan mayor tosquedad que otros. Lateralmente, en el tramo norte, hay una sacristía adosada, así como la llamada Capilla de Alba. La puerta norte presenta una delicada ornamentación, con arquivoltas decoradas y tímpano, así como mochetas con representaciones animales.

En el exterior, el ábside cuadrangular ofrece también una delicada y decorada ventana con arco de medio punto. Los canecillos exteriores y la puerta sur se adornan con una rica y variada temática, en la que la presencia de fauna local es una constante, cabras, murciélagos, truchas, anguilas…

Si algo destaca en su interior son sus pinturas murales que, en la actualidad, están siendo sometidas a un proceso de restauración. Se atribuyen al llamado “Maestro de Nogueira” y se sitúan, según el profesor García Iglesias, en torno a 1560. Destaca, en el muro norte, el Juicio Final. En el muro sur, La Resurrección y una representación de María. En el tramo recto del ábside se puede apreciar la escena del Beso de Judas. Intervenciones posteriores sin duda arrojarán más luz, y nos permitirán ver escenas hoy sepultadas por capas y capas de repintes.

Antiguas entradas