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Dolmen de Abuime

En la parroquia de Santa María de Abuime (O Saviñao-Lugo)  se localizan varios túmulos neolíticos, pero sólo uno de ellos, el dolmen de Abuime, se halla con su cámara al descubierto.  

El dolmen y el menhir son manifestaciones del período Megalítico, cuya cronología abarca desde el Neolítico Medio hasta la Edad de Bronce. En este periodo prehistórico, de clima cálido y lluvioso, la sedentarización paulatina de la población favorecerá el desarrollo de la agricultura y, por lo tanto, el hábitat en un territorio determinado.

Próximos a esos hábitats se erigen los primeros túmulos que, al contrario que las viviendas, son construidos con materiales no perecederos para que perduren en el tiempo.

Dolmen de Abuime

El dolmen de Abuime conserva seis ortostatos graníticos de considerable altura que definen una planta de tres metros de diámetro. Sus dimensiones evidencian una cámara pétrea de gran tamaño que actualmente carece de cubierta. No podemos constatar la presencia o no de corredor ya que no se conservan la totalidad de las piezas. Estos pasillos o corredores eran propios del momento de mayor esplendor del megalitismo y enfatizaban el carácter monumental del túmulo.

Finalmente, la cámara se encontraría cubierta por una capa vegetal compuesta por tierra y piedra menuda. Es decir, su aspecto final sería una pequeña montaña de tierra definida por un diámetro de losas conocida con el nombre de mámoa.

Santiago de Requeixo

La feligresía de Santiago de Requeixo se sitúa en la comarca y municipio de Chantada, en plena Ribeira Sacra y a los pies de la sierra de O Faro. Sin embargo, en época medieval Requeixo no era parroquia sino una villa, emplazada en la feligresía de Villaiuste.

El templo ha sufrido diversas reformas a lo largo de los siglos, que han modificado la fábrica románica original. Consta de una única nave, capilla lateral y cabecera semicircular, a cuyo cuerpo se adosa la sacristía en 1780.

Al exterior, la cabecera se organiza mediante cuatro columnas embebidas decoradas con motivos muy variados: antropomorfos, vegetales y zoomorfos.  Santiago de RequeixoSon estos últimos, compuestos por tres cuadrúpedos, muy similares a los situados en Santiago de Lousada (Carballedo) y San Salvador de Asma (Chantada). Del mismo modo, los canecillos que soportan la cornisa reiteran el mismo tipo de decoración e idéntica influencia. Remata la composición una hermosa ventana completa flanqueada por una moldura ajedrezada y dos columnas de capiteles ornados con aves.

La nave, completamente reedificada, consta de varios elementos románicos redistribuidos en sus muros, entre los que destaca un tímpano situado en el lateral sur. Este presenta tres figuras de gran cabeza vestidas con túnica, siendo la central de mayores dimensiones y mostrándose en actitud de bendecir. Es probable que la pieza se localizase en la desaparecida portada principal románica.

Daniel Santiago de Requeixo

Finalmente, en el interior, la cabecera atesora cuatro guarnecidas columnas en cuyos capiteles observamos a Daniel entre los leones, gruesas hojas y varios cuadrúpedos. Completan la decoración varias pinturas murales situadas en la bóveda datadas en el siglo XVI por Guerra Mosquera y donde se representan escenas de Génesis.

Ruta del románico de O Saviñao

A través de los monumentos más representativos del municipio de O Saviñao (Lugo), nos adentramos en una parte del pasado monacal de Ribeira Sacra. La ruta se inicia en la iglesia de Santo Estevo de Ribas de Miño, que como indica su topónimo se halla en la vertiente oriental dicho río.

Santo Estevo de Ribas de Miño

En sus proximidades se emplazaba un monasterio de monjes benedictinos del cual sólo se tiene constancia documental. Del antiguo cenobio pervive el templo de Santo Estevo, ejemplo del románico tardío del siglo XIII, cuyo estilo delata la presencia de un taller influenciado por las fórmulas del maestro Mateo.

En su fachada descubriremos un rosetón de piedra calada de casi cuatro metros de diámetro que lo convierte en uno de los más grandes de Galicia. Y, en la arcada menor de su portada, la representación de Cristo y la Virgen mediante dos figuras que portan un disco solar y una media luna, respectivamente, junto al rey David portando un salterio, acompañado de su séquito de cuatro músicos.

Ya en el interior encontramos una hermosa Epifanía realizada en tres piezas pétreas independientes de la misma época que la iglesia.

Continuamos nuestra ruta hasta la parroquia de Diomondi. Allí encontramos el templo monacal de San Paio realizado en la segunda mitad del siglo XII como señala una inscripción situada en el tímpano marmóreo de su portada. En dicho frontis descubriremos dos parejas de centauros junto a cuadrúpedos, aves y lobos.

San Paio de Diomondi

En su interior nos sorprenderá una gran pila bautismal realizada en un único bloque granítico, con decoración vegetal y geométrica al exterior y una figura humana en su interior.

Adosado al muro norte del templo y sobre el solar del antiguo cenobio se halla el Palacio Episcopal, residencia de verano de los obispos lucenses que ha sido rehabilitada recientemente.

Seguimos nuestra ruta atravesando la capital municipal Escairón para llegar a la feligresía de Seteventos. Su sencillo templo parroquial alberga extraordinarias pinturas murales datadas en el siglo XV en las que se representa el Juicio Final, el Calvario, la Anunciación y a santa Catalina de Alejandría.

Santa María de Seteventos

Acabamos nuestro recorrido en la parroquia vecina de Abuime, donde exploraremos el pasado neolítico del municipio a través de dolmen de Abuime. El túmulo megalito conserva seis grandes ortostatos que configuran su planta de tres metros de diámetro.

Ruta del románico de Chantada

Algo que no podemos perdemos en nuestra visita a la Ribeira Sacra es el románico de Chantada. Iniciamos nuestra ruta en el centro de la villa de Chantada, concretamente a los pies de la iglesia “vieja” de Santa Mariña y enfrente de la casa Lemos, actual oficina de turismo. Nos hallamos en el corazón del casco histórico, junto a la plaza del Cantón empedrada y rodeada de casas con galerías tradicionales.

Dejamos atrás la villa para iniciar nuestro recorrido románico en la iglesia de Santa María de Pesqueiras. A ella accederemos por el antiguo camino empedrado que usaban los lugareños para asistir al culto. El templo es obra del siglo XIII, momento en que se funda el monasterio femenino al que pertenece hasta finales del siglo XV. Del antiguo cenobio no conservamos restos. 

Santa María de Pesqueiras

Su estilo es románico tardío y deudor de la fórmulas empleadas en la iglesia vecina de Santo Estevo de Ribas de Miño (O Saviñao). Consta de nave única y cabecera semicircular cubierta la primera con techumbre de madera a dos aguas y la segunda con bóveda de cañón y cuarto de esfera en el hemiciclo.

No conserva su fachada original. El acceso lo abordaremos desde la portada sur, donde una cuidada decoración de hojas, tallos y perlados ornan sus columnas. En el interior descubriremos la peculiar organización de ábside, cuyo muro es excavado para realizar tres pequeños absidiolos provistos de su propia bóveda y donde se colocan las ventanas completas de la cabecera. También en el interior se hallan hermosas pinturas murales del siglo XVI.

Continuamos la ruta cruzando el río Asma y llegamos a la feligresía de San Salvador. Su monasterio se erige en una elevación dominando el territorio inmediato. El cenobio actual anexo a la iglesia es obra de los siglos XVII y XVIII, aunque su fundación se remonta los siglos IX y X.

San Salvador de Asma

El templo es de estilo románico, realizado a finales del siglo XII. Sin embargo, la fachada fue reconstruida siguiendo la misma pauta estilística que el monasterio existente. Presenta nave única y cabecera semicircular al exterior, pero poligonal al interior. En ella se abren tres ventanas completas, dos de ellas cegadas por la sacristía. Cabe destacar un retablo renacentista presidido por la figura del Salvador con dos escenas de hermosa labra: Natividad y Epifanía.

En el exterior observamos parte de un vano prerrománico reutilizado con idéntico fin y numerosos canecillos de diversa decoración: animales, demonios, humanos, etc. Sus capiteles son también un signo de identidad en San Salvador. Estos se ornan con tres figuras de cuadrúpedos o grifos donde dos de ellos comparten una única cabeza. Esta misma decoración se reflejará en otros templos de la zona deudores de este taller.

Santa María de Caporramiro

Seguimos nuestro itinerario hasta la parroquia vecina de Camporramiro. Allí descubriremos el templo de Santa María, construido según la leyenda local en honor al rey Ramiro I tras vencer a los normandos en la batalla sucedida en este lugar.

La iglesia, de nave única y cabecera recta, muestra tres etapas constructivas todas ellas románicas, pero de escuelas diferentes. El ábside exhibe un estilo muy trabajado propio del taller de Pesqueiras y Ribas de Miño (O Saviñao). Sin embargo, la nave es más austera con una fachada con arquivolta de casetones deudora de la fábrica de Santa María do Castelo (Taboada). Y, finalmente, el lateral sur es de otra campaña diferente. Sus formas muestran mayor rudeza y algunos canecillos exhiben motivos antropomorfos donde se representa a una madre con su hijo en el regazo (posible Virgen con Niño) y un escriba.

Ponemos rumbo a Nogueira con una breve parada en el mirador Pena Branca desde donde observaremos los pueblos de Bexán (O Saviñao) y río arriba Belesar (Chantada).

Finalmente llegamos al templo de Santa María de Nogueira, ejemplo románico de finales del siglo XII con fachada reformada en el XVIII, momento en que también se realiza la torre campanario.

Santa María de Nogueira

En el exterior observamos variada decoración geométrica, vegetal y antropomorfa. Pero es en el interior donde atesora su mayor riqueza. Todo el templo se halla decorado con pinturas murales de estilo manierista de excelente calidad atribuidas al maestro de Nogueira. En la nave se disponen restauradas las escenas de Resurrección, Juicio Final, Anunciación y San Sebastián. En la cabecera, aún por restaurar, la Oración en el Huerto y el Prendimiento.

Ruta del románico de Taboada

Una de nuestras rutas más desconocidas de la Ribeira Sacra es sin duda la que transcurre por tierras de Taboada (Lugo). A pesar de ello, el municipio atesora numerosas monumentos románicos que junto a su rico patrimonio etnográfico civil configuran un interesante itinerario.

Iniciamos nuestro recorrido en el templo de San Pedro de Bembibre, realizado según la inscripción de su puerta sur en la Era de 1229 (Año 1191). La Portada principal, enmarcada por un grueso motivo zigzagueado, posee tres pares de columnas con delicados fustes estriados y capiteles de variada labra entre los que destaca la representación de un avaro.

En su interior encontramos hermosas pinturas murales donde se representa un calvario, escenas de la vida San Cristóbal, junto a San Blas y San Antonio.

Taboada dos Freires

Continuamos nuestro recorrido dejando atrás el lugar de San Pedro donde se emplaza el Pazo de los condes de Taboada, emblemática construcción del siglo XVI. Tras atravesar la capital municipal llegamos a la iglesia de Santa María de Taboada dos Freires cuya portada no dejará indiferente al espectador. Su tímpano muestra a Sansón desquijando al león perfectamente integrado en un marco lobulado. Y, bajo éste, una inscripción referente al maestro Pelagivs Iohanne y a su fecha de construcción: Era 1228 (Año 1190).

Seguimos hasta la feligresía de Piñeira y el templo de Santa María, cuyas dimensiones delatan su pasado monacal. Su fachada ha sido reformada, pero la cabecera conserva toda la esencia románica en sus ventanas completas y canecillos. Del mismo modo la portada lateral de su nave, de considerable altura, se decorada con ricos motivos vegetales. En su interior se reitera la decoración vegetal en capiteles y ventanas. Pero, sin duda, lo más relevante son las pinturas murales de su cabecera y el baldaquino pétreo de estilo gótico situado en la nave.

Santa María de Piñeira

Proseguimos rumbo a San Xulián do Campo, templo modificado en las continuas reformas que sufrió su fábrica románica. De ella conserva una ventana completa situada en la cabecera y la portada principal, cuyo tímpano exhibe una cruz antefija sobre dos mochetas zoomorfas.

Finalizamos nuestro recorrido en la parroquia de Castelo, lugar donde cada año celebran la Queima das fachas iluminando con antorchas la croa de su castro. También interesante es el elaborado cruceiro que encontramos de camino hacia la iglesia de Santa María.

Santa María do Castelo

El templo manifiesta un estilo muy peculiar en el que predomina la decoración de casetones con arquillos coronados por una bola en su interior. Este elemento se observa en las portadas y el arco triunfal de Santa María y confieren al templo y a su artífice un sello de identidad propio.

También cabe señalar la decoración de la ventana completa de la cabecera, donde ningún elemento queda sin ornato: bases con rosetas en los plintos y rostros en las esquinas, capiteles con aves y ricos arquitos con bolas en chambrana, arquivolta y tímpano.

San Paio de Diomondi

El templo de San Paio de Diomondi es uno de los mejores ejemplos del románico pleno que conservamos en Riberia Sacra. Su tipología es la habitual, consta de nave única y cabecera semicircular, sin embargo sus dimensiones delatan su pasado monacal. Del antiguo cenobio conservamos abundante documentación dada la importancia del mismo en el sur lucense durante la Baja Edad Media.

San Paio de Diomondi

En el interior, la cabecera se cubre con bóveda de cañón en su tramo recto y bóveda de cascarón en el hemiciclo. En ambas se emplea piedra irregular y menuda, material inusual en ese tipo de estructuras. Su peso es soportado por arcos fajones y, a su vez, columnas ornadas con ricos capiteles vegetales. Tres son las ventanas que se abren en el ábside, una de ellas se encuentra cegada tras adosarse la casa rectoral al muro norte de la iglesia. Del mismo modo permanecen faltas de luz natural todas las ventanas septentrionales de la nave.

Al exterior la portada principal presenta cuatro arquivoltas de medio punto peraltadas, ceñidas por una chambrana ajedrezada de igual directriz. Su peso lo sustentan columnas de fustes marmóreos y capiteles ornados con motivos zoomorfos: cuadrúpedos, aves y centauros.

En el muro sur destaca la portada por la delicadeza de sus formas, donde un tímpano polilobulado descansa sobre dos ménsulas ornadas con sendas cabezas de becerros. Cabe señalar que la parte superior del muro carece de cornisa y canecillos que indican la posible conclusión de las obras sin atenerse al proyecto inicial. San Paio de Diomondi También inacabado ha quedado el remate de los contrafuertes donde sólo se disponen las primeras dovelas de arcos y el arranque de chambranas jaqueadas que los enmarcarían. Todo ello corrobora la anterior teoría donde la falta de financiación sería el principal escollo.